Por primera vez desde la llegada de la democracia, el acto de apertura de una campaña electoral, no ha contado con la participación del Partido Popular.
Ha bastado la presencia de los comerciantes de la plaza de abastos para persuadir al alcalde de no aparecer en la pegada de carteles, siempre tradicional, por la presencia de los medios de comunicación y como punto de partida de una competición democrática.
Por contra , la presencia de la policía municipal, ha sido muy notoria. Dos patrullas y un vehículo camuflado, en total cinco agentes para vigilar a los comerciantes de la plaza. Menudo despliegue policial. ¿es que no tenían nada mejor que hacer?
Tanto Izquierda Unida como el Partido Socialista, han cedido espacios a ellos reservados, para que los placeros pudieran pegar sus carteles reivindicativos del ¡NO AL TRASLADO DE LA PLAZA DE ABASTOS! Para que todo el mundo sepa que algo muy especial no funciona bien en el pueblo. El futuro de su plaza de abastos.